lunes, 18 de febrero de 2013

¡Saber más! Las habas del huerto...


Los/as alumnos/as del 2º Ciclo y de E. Infantil, ¡han plantado habas en el huerto escolar!

Por tal motivo, los/as alumnos/as del 3er Ciclo también hemos querido hacer nuestra pequeña aportación y, para darles más información a lo que están haciendo en el huerto, hemos investigado que...

Las habas proceden de Oriente Próximo y los romanos fueron los primeros en seleccionar el tipo de haba de grano grande y aplanado que es el que actualmente se emplea para consumo, extendiéndose a través de la Ruta de la Seda hasta China, e introducido en América, tras el descubrimiento del Nuevo Mundo.
Su nombre científico es Vicia faba, de la familia de las leguminosas.

Planta de la haba
Tiene unas raíces muy desarrolladas, tallos de color verde, fuertes, angulosos y huecos, que alcanzan hasta 1,5 m. de altura por eso algunos horticultores colocan estacas en los extremos de las hileras con alambres para sujetarlas.
Sus hojas son compuestas, alternas y no tienen zarcillos también de color verde.
Las flores se agrupan en racimos cortos de 2 a 8 flores, blancas y negras, con un olor suave.

Flor de la haba
 
Cuando se forma el fruto nos encontramos con una legumbre formada por una vaina carnosa de color verde y de longitud variable pudiendo medir hasta 35 cm, en cuyo interior hay de 6 a 8 granos de color verde amarillento, aunque podemos ver otras coloraciones según la variedad de habas, así tenemos: Aguadulce (Sevillana) y Muchamiel: color crema tostada. Reina Blanca: color blanco grisáceo. Reina Mora: color púrpura.

Son bastantes sencillas de cuidar, es poco exigente en suelo, aunque prefiere suelos arcillosos o silíceos y calizos ricos en humus, profundos y frescos, que no deben estar encharcados. Aguantan bien el frío del invierno.

Las semillas son grandes, germinan bien a temperaturas bajas, aunque a las plantas que tengan que sobrevivir un invierno muy frío se recomienda poner una campana o un plástico para que queden bien protegidas y debemos sembrarlas a 3 centímetros de profundidad en la tierra en hileras, con una separación de 23 cm. entre semilla y semilla.

Semilla de la haba

La duración del cultivo es de 70 a 90 días.

¡Importante! lo que hemos descubierto, se lo diremos al maestro Paco, aunque ¡seguro que lo sabe!

Si este año han cultivado habas, no las pueden cultivar al año siguiente porque es posible que se produzcan lo que se llama quistes de anguílulas en la tierra, unas larvas que ponen huevos en las raíces de las plantas y en algunos casos llegan a matar a la planta entera, entonces si las larvas viven en las raíces y plantas habas nuevas al año siguiente estas sufrirán su presencia. También que, hay que controlar una mala hierba que se llama “Jopo” y a los ratones, babosas y pájaros.

Mala hierba "Jopo"

Las habas son muy importantes en nuestra alimentación puesto que son una fuente muy rica en proteínas, en hidratos de carbono, agua, vitaminas C, A, E, B1 y B2 y minerales como potasio, fósforo, sodio, calcio, magnesio y zinc.

Se deben recolectar cuando las vainas estén todavía verdes, antes que la piel de las semillas empiece a volverse áspera y el filamento que bordea la piel de las habas esté todavía blanco, ¡estarán mucho más buenas!

Y, ¡aplicando las matemáticas! hemos descubierto que por cada 3 metros de hilera plantadas se recolectan unos 9 kilos de habas. Entonces, son 3 kilos por metro, luego si han plantado 60 metros serán unos 180 kilos. ¡Buena cosecha!

Se pueden consumir rehogadas, salteadas con tocino, o jamón, en menestra, desgranadas o con vaina.
Aquí nuestra receta, ¡la de la abuela! ¡la más rica!
Habas esparragás con huevo.
Para prepararlas así se utiliza no sólo el grano sino también la piel de las habas tiernas.

Ingredientes (Para 4 personas)

  • 500 gramos de habas de temporada sin pelar.
  • 2 dientes de ajo.
  • 2 rodajas de pan frito.
  • Aceite de oliva.
  • Sal.
  • Pimentón.
  • Hierbabuena.
  • 4 huevos.
  • Trozos de pan frito para decorar.
Habas esparragás con huevo

Elaboración

Deben ser habas tiernas de temporada. Se les quitan los extremos y se lavan bien con agua. Se parten a trozos. En una cazuela hacemos un refrito con los dientes de ajo, el aceite y parte del pan, apartamos para majarlo, colocamos de nuevo en la cazuela, se le agrega un poquito de pimentón y las habas escurridas del agua. Se saltean un minuto a fuego medio y se le añade la sal y, si se desea, un par de hojitas de hierbabuena y agua para su cocción, hasta comprobar que estén tiernas. Poco antes de servir se le añaden los huevos encima para que se cuajen y cada plato se decora con trozos de pan frito.

                   ¡QUÉ RICAS! ¡Y ESTO ES TODO!

Gracias al maestro Francisco Velarde Sánchez, por su iniciativa de tener un huerto en el colegio.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Cierto! Qué ricas que están guisadas así.

Ana Nadal dijo...

Gracias, me alegro que te hayan gustado.

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